Ratas

Las paredes son oscuras, húmedas, completamente lisas. Ha intentado escalarlas alguna vez, pero hace tiempo que desistió porque sabe que es inútil.

Sabe que está allí porque hizo algo malo, pero es complicado recordar el qué, porque hace mucho que lo olvidó. Y ese, en parte, es el problema. Porque tiene la remota idea de que si pide perdón, si se arrepiente, entonces podrá salir libre. Pero lleva tanto tiempo ahi dentro que es imposible que pueda acordarse. Ni siquiera recuerda si era ciego o si es que está en una cárcel sin luz. Tampoco sabe si los parásitos estuvieron siempre picándole entre sus ropas. A veces le viene la extraña idea de que las personas mueren al cabo de varios años. Pero está seguro de que él lleva ahi ya varias eternidades sin poder morir. A lo mejor es que ya está muerto, pero no se acuerda.

Su única compañía son las ratas. Corretean, juguetean con él. Seguramente también saben que tarde o temprano a él le entrará hambre y se las comerá, como hace siempre. Pero a pesar de ello siempre vuelven. Parecen divertirse mientras juguetean entre los dedos de sus pies, mientras se deslizan por su cabeza para caer en su regazo. Recuerda que al principio le daban mucho asco. Y cada vez que lo recuerda sonríe y las acaricia más. ¿Cómo podrían haberle dado asco estas criaturas tan deliciosas?

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