Hasta aquí hemos llegado

Demostrado: si pones a infinitos monos a teclear aleatoriamente, al final alguno acabará escribiendo El Quijote. Y otro una versión mejorada. Y otro una versión diferente. Por eso las demandas de plagios son tan difíciles de demostrar. Porque todos tenemos las mismas influencias culturales, porque todos tenemos ideas parecidas.

¿Que por qué os cuento esto?

Mi historia

La otra historia (en español)

Son cuatro años de diferencia y es altamente improbable que su autor me haya leído a mi o a una versión de mi historia. No es un plagio, es simplemente que se nos ocurrió lo mismo.

Pero él es “famoso” y yo no. Él gana dinero y yo no.

¿Por qué?

Supongo que porque yo nunca llegué a hacerme publicidad, demasiado celosa de que mi verdadera identidad saliera a la luz. De todos los multiversos posibles, en éste elegí no ser famosa. Supongo que era la elección correcta. Ser famoso es un asco.

Aunque te puede dar de comer.

Bah, yo ya tengo otro trabajo que me llena. Qué estupidez. Sólo ha sido un pequeño arranque de celos. Lo que tendría que hacer es poner mis historias en formato libro y un botón de donar. Discúlpenme ustedes mi vagancia al no hacerlo.

No hay palabras

No hay palabras para decir todo lo que pasa por mi cabeza ahora mismo. Puedo intentar aferrarme a una idea con la esperanza de tener razón y que todo esto sea sólo un juego que unos acaban antes que otros. Pero me resulta difícil. Me resulta difícil porque sigo sin encontrarle el sentido. Y en mi mente racional, algo que no tiene sentido debe ser erróneo.

Hay recuerdos que pesan demasiado. Pensar que hay cosas que cuando mi memoria olvide será como si no hubieran ocurrido es, no sé, esperpéntico. Extraño. Me esfuerzo una y otra vez por no olvidar nada, porque ya soy el único recipiente posible para esos recuerdos y recordar es la única forma de mantenerlo vivo. Pero no tiene sentido, acabaré por olvidarlo todo poco a poco hasta que quede en una leyenda que ni siquiera yo sepa distinguir de la verdad. Nos repetiremos unos a otros anécdotas que ocurrieron, cambiandolas un poco cada vez, hasta que el mito y la realidad sean indistinguibles. Me duele pensar que nunca le recordaré con tanta claridad como ahora.

Es ley de vida, lo sé. Pero aún así cuesta aceptar que una vida (tan llena de vida) que ayer estaba aquí, hoy no existe. No tiene sentido, no puedo comprender por qué tiene que ser así. No debería ser así. El maldito karma a veces no compensa suficiente.

Soy consciente de que pasará el tiempo y las heridas irán cicatrizando y volveremos a llevar una rutina. Acabaremos por aceptarlo. Mejor o peor, nuestras vidas seguirán adelante. Pero aunque racionalmente entienda que hay luz al final de este túnel, el túnel sigue siendo una pesadilla que hay que atravesar y durante todo el camino volveremos una y otra vez a pararnos a mirar atrás. A preguntarnos dónde está, por qué ya no contesta. ¿Puede ser un consuelo el hecho de que otros lo estén pasando peor que yo? No, tampoco eso es un consuelo, nunca lo fue.

Supongo que cuando llegue mi hora iré a buscarte a la cara norte del volcán de cerveza… Te debía una. Y espero que entonces pueda por fin aceptar este sinsentido.

Es estúpido, siempre decías que no querías leer mi blog porque te parecía estar invadiendo mi intimidad. Soy tonta por dedicarte un post, te hubieras reido de mí. Me hubiera gustado poder dedicarte algo mejor, pero sigo sin poder escribir sobre todo esto. Duele demasiado pensar.

Michael Ende – El Espejo en el Espejo

Finalizamos el año con una nueva entrada de “Si te gustó este blog…”, esta vez recomendando un libro: El Espejo en el Espejo, de Michael Ende. La descripción wikipédica no es muy aclarativa, pero era de esperar conociendo este libro. Quizás recordaréis a Michael Ende por otros libros como La Historia Interminable o Momo (fatalmente llevadas al cine).

Pero este libro no es como esos. Este libro es un delirio paranoico de su primera a su última página. Es como si hubiera perdido el norte y lo intentara recuperar a través de historias sin sentido extrañamente enlazadas. Todas tienen algo que ver con otra historia del libro, a veces de forma casi incomprensible, cerrando un magnífico círculo con la frase final (si al terminar el libro no entiendes por qué, vuelve a leer el principio). Historias la mayoría angustiosas y agobiantes, otras veces simplemente absurdas. Nunca me canso de darle vueltas. Podría escribir horas y horas analizando y discutiendo sobre su fondo, pero creo que es mejor que consigáis el libro y lo descubráis vosotros mismos. No, no es igual que el resto de su obra, es un caso aparte.

El Sentido de la Vida

Continuamos con la serie “Si te gustó este blog…” con un blog que seguramente ya conoceréis, El Sentido de la Vida. Escrito por un peluche azul con tendencia al delirio y las alucinaciones, muestra una perspectiva completamente nueva sobre la vida. No sólo es de los veteranos (su primera entrada data de 2002, un año más que este donde escribo) sino que es asombrosamente constante y prolífico. No es de extrañar que tenga una masa tan grande de seguidores. Poco más que decir, lo mejor es que lo veáis por vosotros mismos.

System Failure

Soy consciente de que muchas veces visitar un blog que se actualiza poco es aburrido, por lo que voy a empezar a recomendar otros blogs/libros/películas/etc que a mi punto de vista deberían gustar a los que vienen por aquí. Muchas veces seguramente me equivocaré, porque hay miles de motivos por los que alguien puede estar leyendo este blog. Pero espero acertar, al menos alguna vez.

Inauguro esta nueva categoría “Si te gustó este blog…” con un blog que habréis visto más de una vez en los comentarios: System Failure. Aunque como todo blog literario, es tan inconstante como la inspiración de un autor, contiene verdaderas perlas escondidas en sus archivos. Encontraréis similitudes en algunos textos con historias que hayáis leído aquí. Es normal, hemos sufrido un proceso de feedback mutuo que hace que (in)conscientemente acabemos escribiendo cosas parecidas.

Réquiem por un blog

A veces paseo entre los blogs abandonados. Normalmente no espero encontrar gran cosa, pero me gusta volver a pasar por lo que una vez me gustó ir a leer. No acostumbro borrar antiguos blogs de mis favoritos. Para ellos tengo una carpeta especial, una especie de cementerio de elefantes, donde voy pasando aquellos blogs que cierran sus puertas. Y cuando me pongo nostálgica, me gusta volver a leer entradas antiguas, quizás comentando algo que antes no se me ocurrió. Porque cada vez que relees un blog es como si volviese a la vida.

Curiosamente, y aunque su autor jurara y perjurara que jamás volvería a escribir en él, descubro que alguno de los blogs que yo creía muerto ha vuelto a cobrar vida. A veces con una pequeña nota explicatoria y otras veces como si no hubiese pasado tiempo desde la última entrada. Siempre con muchos menos comentarios y muchas menos visitas. Pero vivo.

Si alguna vez cierro este blog, no creáis nunca que es para siempre. Puede que huya en pos del anonimato a otro lugar donde nadie me conozca. Pero lo que es escribir… eso es parte de mi.

Los planetas se alinean…

Algún día los habitantes de la tierra se extrañarán de que alguna vez alguien tuviera que pagar por conseguir subsistir. Se preguntarán por qué nos empeñábamos en maltratarnos unos a otros sin motivo alguno y por qué mientras algunos nadaban en la abundancia, otros morían de hambre. No lograrán entender cómo alguien podía hipotecar su felicidad por obtener un puesto más importante en una empresa, ni cómo se puede dejar de lado a las personas que quieres por pasar más horas en el trabajo. Con mucho esfuerzo intentarán comprender las enormes desigualdades entre unos y otros. Se reiran cuando se enteren de los tabues que oprimen nuestra sociedad y se entristecerán al saber que por culpa de ellos, mucha gente fue infeliz.

Espero que algún día ocurra.