Lucidez

Siempre ocurre de la misma forma. Estamos hablando, probablemente hay más gente alrededor participando en la conversación. Pero todos callan cuando por fin me doy cuenta de cual es el problema que lleva un rato molestándome.

La miro a los ojos. Ella me mira, tranquila, sonriente. Sabe lo que voy a decir a continuación.

-Esto no es posible.

Asiente. A nuestro alrededor todo está en silencio. Incluso los objetos a nuestro alrededor parece que empiezan a desvanecerse. Pero yo sigo centrada en sus ojos.

-Tú estás muerta.

-Lo sé.

-Entonces esto debe ser un sueño. No eres real.

-Esto es un sueño y yo no soy real porque estoy muerta. Pero es la única forma que te queda de poder hablar conmigo.

Entonces empieza el sueño lúcido.